sábado, 28 de mayo de 2016

Innuendo significa insinuación. Esta es, una primera entrada informal.  La primera vez que escuché esa palabra fue en una canción de Queen. Si eres fan de Queen ya sabes como se llama la canción.  Si no, te cuento que se llama Innuendo. Me gusta por muchas razones.
      Esto iba a ser la descripción del blog, pero es demasiado largo.
     Ya no recuerdo dónde lo leí, ni quien lo dijo. Pero decía "Definir es matar, insinuar es crear".  Por eso es perfecto. Porque no te lo dice el escritor, lo inventas tú y te regocijas rica y secretamente, y lo haces cuando lees algo, cuando imaginas que en verdad ese beso fue en la boca y no en la cara, pero ella no lo escribió así.  De pronto caes en la cuenta de que nadie existe. Pero igual te da pena cerrar el libro.  También sabes que el regocijo secreto lo encuentras en muchas partes. Es una pequeña alegría. Cuando leo un libro, incluso uno malísimo, y entre páginas encuentro una sola línea, una sola, que  está tan bien escrita, que me electrifica, pienso que valió la pena leerlo. Y lo sigo encontrando, ese pequeño regocijo, en todas partes, cuando pillo el color exacto de ese labial que andaba buscando, cuando  las manos de la mona me quedan dibujadas como de muñeca de porcelana…, cuando en una película, el sonido de la ventana rota es hermoso  como  un manojo de rosas pálidas. Pero aquí la insinuación se trastorna, y pasa desde la insinuación a la justa  perfección…
     Bueno, ya es tarde. Y como dije antes, es la primera entrada informal. Son las 0:24 y como siempre, debería estar haciendo algo distinto a lo que sea que esté haciendo.  Este blog va hablar de todo,  y espero poder compartir de verdad  esa cosa que  me da en la guata cuando encuentro algo que me gusta. No. Supongo que después de unos días eso se me olvidará, y solo quedará la base del asunto; hablar de  libros, películas,  películas de libros,  de ma-qui-lla-je (sí, de maquillaje), de pintura y dibujo, y supongo que compartiré uno que otro pensamiento de Psicología (estudio eso), sí. Eso.  Sí te interesó, sigue el blog. Buenas noches.  Ah, sí, también compartiré una que otra historia hecha por mí. Y sabes, harta vergüenza me da escribir, porque pienso que no tiene motivo,  que es un acto sin propósito. ¿A quién le importa realmente lo que otro tiene que decir –literalmente? ¿Acaso tiene que importarle a alguien? ¿De verdad quieres leer ese poema, o cantar para que  alguien escuche la canción?  No queremos leer. No queremos escuchar. No quiero darme cuenta de que eres un auto-promotor desvergonzado, porque me pregunto ¿cómo no le da vergüenza hablar de sí mismo en tercera persona?
     Bueno, igual odio de cierta manera a Neruda, pero es tan regocijante leer como se aman Pelleas y Melisanda, darse cuenta de que todos estamos cansados de ser hombre.
       Ahora sí, buenas noches.